
Comunicación efectiva y liderazgo para sobrevivir en las empresas
Hola lector, lectora
La comunicación efectiva y el liderazgo comprometido son dos de los factores más importantes para el éxito de los equipos en un mundo cada vez más competitivo y dinámico. Sin embargo, hay una tendencia que ha comenzado a proliferar: líderes que, aunque están presentes físicamente, parecen haber desconectado mental y emocionalmente. Estos/as líderes operan en lo que podríamos llamar “modo avión”, una metáfora que describe su desconexión del equipo y del pulso real de la organización.
El concepto de “modo avión” no solo se refiere a la ausencia física o el distanciamiento, sino también a la falta de interacción significativa, apoyo y dirección por parte del/la líder, lo que acaba debilitando el desarrollo del equipo y, en consecuencia, comprometiendo el éxito organizacional.
¿Qué significa estar en modo avión?
Cuando un/a líder está en “modo avión”, no está realmente presente para su equipo, aunque físicamente pueda estar en el lugar de trabajo o en reuniones. Se comporta de manera distante, como si estuviera operando en una burbuja separada de la realidad del equipo. Los/as líderes en modo avión tienden a aislarse, evitan las interacciones profundas, no muestran interés por el feedback y, en general, no participan activamente en la vida cotidiana de su equipo.
Este comportamiento puede tener varias causas, entre ellas:

Sobrecarga de trabajo
Algunos/as líderes se ven tan abrumados/as por sus propias responsabilidades que se desconectan de los procesos del equipo.

Falta de habilidades interpersonales
A menudo, los/as líderes no cuentan con las herramientas emocionales o interpersonales necesarias para manejar los desafíos del equipo, lo que les lleva a distanciarse.

Desinterés o agotamiento
El agotamiento emocional o la falta de pasión por su rol también pueden llevar a los/as líderes a desconectarse de las interacciones cotidianas.
Señales de un liderazgo en «modo avión»
Existen varias señales que indican que un/a líder está desconectado/a de su equipo. Identificarlas a tiempo es crucial para revertir la situación y prevenir que la cultura organizacional y la moral del equipo se vean afectadas.

Falta de comunicación clara y directa
Los/as líderes en “modo avión” no mantienen una comunicación fluida con sus equipos. Sus instrucciones suelen ser vagas y no fomentan el diálogo. Como resultado, los/as miembros del equipo carecen de dirección y claridad sobre sus objetivos y prioridades. Esta falta de comunicación puede generar malentendidos, errores y, a largo plazo, afectar negativamente la productividad del equipo.

Ausencia en decisiones claves
Estos/as líderes tienden a delegar sin ofrecer una guía adecuada o desaparecen en momentos críticos de la toma de decisiones. Aunque la delegación es una herramienta esencial en el liderazgo, hacerlo sin proporcionar una dirección clara puede llevar al equipo a tomar decisiones incorrectas o a perder tiempo en intentar entender lo que se espera de ellos/as.

Retroalimentación inexistente
Uno de los roles más importantes de un/a líder es proporcionar feedback continuo y constructivo para el desarrollo de su equipo. Sin embargo, los/as líderes en modo avión no se involucran en este proceso. La falta de retroalimentación deja a los/as empleados/as sin saber cómo mejorar, lo que frena tanto el crecimiento personal como el del equipo en su conjunto.

Desinterés por el bienestar de los equipos
Los/as líderes desconectados/as muestran poco o ningún interés por las preocupaciones y necesidades personales o profesionales de sus colaboradores/as. Este desinterés no solo afecta la motivación del equipo, sino que también genera un ambiente en el que los/as empleados/as se sienten no valorados/as o ignorados/as.

Decisiones impulsivas o inconsistentes
Un/a líder en «modo avión» puede actuar de manera impulsiva o inconsistente, tomando decisiones sin una reflexión adecuada o sin consultar al equipo. Este comportamiento crea una sensación de incertidumbre y desconfianza entre los/as colaboradores/as. Las decisiones repentinas y sin contexto pueden desorientar a los/as empleados/as, generando un entorno de trabajo inestable en el que resulta difícil planificar y ejecutar tareas de manera eficiente.

Falta de visibilidad o reconocimiento del esfuerzo del equipo
Otro indicador de un/a líder desconectado/a es la incapacidad para reconocer o visibilizar el esfuerzo y los logros del equipo. Estos/as líderes tienden a ignorar los éxitos, lo que provoca que los/as empleados/as sientan que su trabajo pasa desapercibido. El reconocimiento del esfuerzo, por pequeño que sea, es una herramienta poderosa para la motivación. Sin embargo, cuando los logros no se celebran o reconocen, el equipo puede perder el impulso y el deseo de seguir contribuyendo al éxito del proyecto o la empresa.
El impacto de un liderazgo en «modo avión»
Las repercusiones de un liderazgo desconectado son profundas y pueden extenderse a todos los niveles de la organización. Los equipos liderados por alguien en “modo avión” suelen sufrir consecuencias negativas, tanto en términos de rendimiento como de cohesión.

Moral baja
La falta de comunicación y de guía por parte del/la líder genera frustración y desmotivación en el equipo. Cuando los/as empleados/as sienten que no se les presta atención, que su trabajo no es valorado o que no tienen la oportunidad de crecer, su moral cae drásticamente. Esto puede llevar a una disminución en el compromiso y en el esfuerzo, afectando directamente el rendimiento global del equipo.

Baja productividad
La desconexión del/la líder también afecta directamente la productividad. Sin una visión clara y un liderazgo activo, los equipos pueden perder el enfoque, carecer de prioridades claras y, en consecuencia, no cumplir con los objetivos esperados. Los errores y la falta de coordinación son más comunes en entornos donde el liderazgo no es activo y presente.

Aumento de la rotación de empleados/as
Los/as empleados/as talentosos/as y comprometidos/as buscan entornos de trabajo en los que puedan crecer profesionalmente y sentir que su trabajo es valorado. Un/a líder en modo avión puede empujar a estos/as empleados/as a buscar oportunidades en otras organizaciones donde sientan que su talento será apreciado. Esto no solo afecta la moral del equipo, sino que también aumenta los costos de la empresa en la fidelización y contratación de nuevos talentos.

Innovación estancada
La falta de interacción y colaboración impide que surjan nuevas ideas o enfoques. La innovación es un componente clave para el éxito de cualquier organización, y la desconexión de los/as líderes puede frenar el desarrollo de soluciones creativas y la mejora continua de los procesos.
Cómo volver a conectar: Estrategias para superar el “modo avión”
Reconocer que uno está en «modo avión» es solo el primer paso. A partir de ahí, los/as líderes pueden aplicar diversas estrategias para reconectar con su equipo, recuperar la confianza y mejorar el rendimiento.
Fomentar la comunicación abierta/bidireccional

Crear canales de comunicación efectivos donde los/as empleados/as puedan expresar sus ideas, preocupaciones y sugerencias de forma segura. Los/as líderes deben ser accesibles y estar dispuestos/as a escuchar, estableciendo un ambiente donde las opiniones de los/as colaboradores/as son tomadas en cuenta.
Participación activa en las decisiones

Es fundamental que los/as líderes no solo deleguen, sino que también se involucren en las decisiones importantes, demostrando su interés por los resultados. Los equipos necesitan sentir que su líder está comprometido/a con los mismos objetivos y que está presente para guiar en el camino hacia su consecución.
Proporcionar feedback constante y constructivo

Los/as empleados/as necesitan saber cómo lo están haciendo y en qué pueden mejorar. El feedback debe ser regular, constructivo y personalizado, para que los/as colaboradores/as puedan seguir desarrollándose y mejorando en su rol.
Desarrollar la empatía y la escucha activa

Practicar la escucha activa significa prestar atención genuina a las preocupaciones y necesidades del equipo. Mostrar empatía y preocuparse por el bienestar del equipo crea un ambiente más humano y cercano, en el que los/as empleados/as se sienten valorados.
Invertir en el desarrollo personal y profesional del equipo

La formación continua y el desarrollo profesional son claves para mantener a los/as empleados/as motivados/as y comprometidos/as. Los/as líderes deben preocuparse por el crecimiento de sus colaboradores/as y facilitarles las herramientas para que puedan mejorar en sus roles y crecer dentro de la organización.
Rompiendo el ciclo de desconexión
Romper el ciclo del “modo avión” implica que los/as líderes adopten una mentalidad más consciente y activa. Requiere que tomen responsabilidad de su papel y busquen maneras de reconectar con sus equipos, no solo para mejorar el ambiente de trabajo, sino también para impulsar el éxito colectivo.
Al practicar un liderazgo basado en la comunicación, la participación y la empatía, los/as líderes no solo motivan a sus equipos, sino que también logran crear un entorno de trabajo positivo y productivo, donde todos/as los/as miembros se sienten valorados/as y comprometidos/as.

